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Hacer testamento en tiempos de Coronavirus

NOS HA CAMBIADO LA VIDA 

“No debemos preocuparnos sino ocuparnos” por María Rosa Torrijos.

Desgraciadamente el COVID-19, nos ha puesto a todos del revés, nadie jamás pudo prever o imaginar esta pandemia global, bueno el sr Bill Gates sí. En un Ted Talk del año 2015 a raíz del ébola se atrevió decir en público que “habíamos tenido mucha suerte con el ébola, pero que a lo mejor… la próxima vez no íbamos a tener tanta suerte” Fue aún más lejos y añadió: “la posibilidad de que un virus se extendiera en un entramado urbano… supondría hablar de una pandemia (mundial) con circunstancias imprevisibles”. Se fue de poco el sr Bill Gates. 

Salvo mentes preclaras el resto de los mortales hemos vivido la situación (por lo menos por mi parte) con estupefacción. Hemos vivido momentos que ahora te hacen poner en valor tantas cosas… Precisamente cuando empezaban a confirmarse que existían fallecidos en Italia y las noticias abrían sus informativos con todo lo que había pasado en Wuhan, a finales de Enero de 2020, mi madre, mi hijo y yo estuvimos en un abarrotado Palacio de Congresos para disfrutar del Lago de los Cines del Ballet Ruso. En aquel momento lo que más me importó (y que más resuena ahora mismo en mis oídos) fueron nuestras quejas porque un niña que estaba justo delante de nosotros no paraba de toser. 

Ahora pienso que mi insensatez, podría haberme costado cara, y que esto es una lotería, ya lo era… pero con la llegada del coronavirus es una ruleta rusa. Y pensé ¿cómo hubiera dejado a mis personas queridas? 

Tengo una empresa, trabajadores, seguros, y no sé ni dónde están……., y mil cosas más que se me ocurrieron pensar… y por encima de todo que no tenía hecho testamento (increíble…en casa del herrero….) 

En mi caso por ejemplo, al tener hijos menores de edad, si mi marido hubiera necesitado vender algún bien ganancial por necesitar liquidez, tendría que haber ido al juzgado y esperar casi un año para que se nombrara un defensor judicial, un incordio y complicación que pudiera haber solventado nombrándolo en mi testamento a un tercero a tal efecto. 

Y fue inevitable seguir pensando… en las personas divorciadas con menores de edad, y el problema que puede representar, en caso de fallecer uno de los progenitores antes que sus propios padres ( abuelos) porque entonces la familia se ve entrometida dentro de la división de un patrimonio a una tercera persona madre o padre… los menores que interviene en las futuras herencias de los abuelos…. 

Luego también repasé aquellas situaciones familiares en las que, a un hijo, sobrino, nieto, se le ha favorecido en vida por circunstancias, o bien por donación o bien por compra…y los otros herederos esperaban o les prometieron la mejora en la herencia, o todas las personas que llevan toda su vida trabajando en la empresa de la familia… los problemas a los que podían enfrentarse puesto que si no se tiene bien arreglado el testamento se ven perjudicadas porque a los ojos de la justicia se encuentran en la misma situación que el resto de herederos. 

Para pararse y pensar ¿verdad? Y seguro que no he sido la única porque durante todos estos días se nos han pasado por la cabeza un sinfín de circunstancias personales que habíamos dejado de lado, y nada podíamos hacer por el COVID-19 ( por ejemplo ir al notario) Finalizo este artículo de la misma forma que lo empezaba nos ha cambiado la vida y es momento de actuar no debemos preocuparnos sino ocuparnos: asesorémonos y hagamos testamentos para no dejare problemas a nadie